Disfrutamos mucho del verano, de esas largas jornadas de sol y mar. Cuando acaba, que para muchos ha terminado ya y para otros está a punto de acabar nos damos de bruces con la realidad. Vuelta al trabajo, a las responsabilidades diarias, todo el día a contrarreloj. En ese momento comenzamos a ver que la piel está un poco más seca de lo normal, el pelo de tanta sal, cloro y sol tiene un aspecto insano, áspero y quebradizo en algunos casos, del color ya no hablamos, eso mejor lo dejamos para otro capítulo.
No voy a divagar mucho, me pondré yo misma como ejemplo, todos los años me voy de vacaciones a la playa mucho más preparada que este, no sé el motivo, pero este año me ha pillado con menos ganas o casi por sorpresa.
Casi todos los años ( desde hace muchos) cuando llega junio me hago el alisado brasileño que me deja el pelo genial, liso como me gusta, pero sobre todo sano y muy bonito. Es maravilloso salir de la playa y dejar secar el pelo al aire sin encrespamiento y sin necesidad de secadores ni planchas. Este año no.
En mi neceser de viaje no faltan mis mascarillas favoritas que me ayudan mucho a seguir hidratando el cabello y paliar un poco los daños que le hacen el sol y el agua salada.
Por supuesto tampoco falta el protector solar del cabello.
En definitiva, una colección de productos fantásticos que me han ayudado siempre a que mi cabello vuelva ...casi como ha ido.

